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Lic. Alejandra Daguerre

“Santo Pilato, la cola te ato…”

Lic. Alejandra Daguerre
SITUACIÓN 1: “ATADA”

Mi amiga Adriana organizó sus vacaciones en Brasil (y como por estrictas razones de silueta le prohibí traerme de suvenir los típicos bombones), me regaló una pulsera del Sehor do Bahía que instintivamente ate con tres nudos, al unísono que pedía tres deseos…hasta que el natural desgaste de la cinta me marque el tiempo en que empezarán a ser cumplidos. Noté que estaba contenta; con mi amiga habíamos hecho una ceremonia  supersticiosa donde “atamos con fuerza cada nudo, como resguardo que nuestros deseos ahí quedarán”. Ahora es tiempo de esperar y convivir con ellos amarrados a mi muñeca cual fetiche!  no…no insistan, no me la puedo sacar!!!
SITUACION 2: “DESATADA”

Mi tía Elvira va todos los domingos a misa y “entre-semana” se da una vueltita por la Iglesia como para recordarle a su virgencita que no olvide su petición. Es muy devota, una típica persona de fe, que a la hora de agradecer lo concedido tampoco escatima tiempo ni dedicación.

Hace unos días me regaló una estampita de la Virgen de los Desatanudos, al mismo tiempo que me decía: “recémosle, es muy milagrosa”, le tenés que pedir de corazón tu deseo y te ayudará a desatar las ataduras. 

Noté que estaba contenta; con mi tía habíamos improvisado una pequeña y emotiva oración, y en silencio, con la poderosa fuerza del sentimiento, habíamos pedido cada una su deseo. Ahora es tiempo de esperar, de comprobar cómo se va allanando el camino, y no insistan…la estampita viene siempre comnigo!!!

SITUACIÓN 3: “ATADA Y DESATADA”

Todo parece una gran confusión, pero no lo es. Todo parece una contradicción, pero tampoco lo es. Ahora estoy atada y desatada al mismo tiempo; atada a mis deseos, a lo que quiero para mí; y justamente por estas ataduras, intento desatarme de mis impedimentos, soltarme de viejos anclajes, liberarme de los miedos.. Empezaron a surgir mis primeras reflexiones y siento que la verdadera clave está en “desear” .

Atar y desatar son acciones antagónicas, pero aquí representan el mismo eslabón: “animarme a desear”, y acompañar  “amorosa y armoniosamente” a que mi deseo se haga realidad.. 

Tanto para atar como para liberarme de las ataduras pedí con fuerza y mucha convicción, y el deseo no discrimina si lo hago a través de una ceremonia religiosa o pagana…pública o privada…desde mi casa o desde la iglesia.

Ya no importan los rituales que hago, sino cómo trabajo para liberar mi convicción desde un buen lugar, (sin daños colaterales ni dolores a terceros). Es realmente anecdótico si debo convivir con mi cinta atada a la muñeca, con la estampita en mi cartera, encendiendo una vela, o controlando si la Virgen me “cajoneó el expediente”.

Qué laberinticos somos a la hora de desear…

Pensar que a veces algo que parece tan simple como tener un deseo, termina siendo un camino complejo y contradictorio que al final debilita mi anhelo.

Noto que el desear es lo que me pone contenta. Pero cómo no voy a estarlo! Si de a poco voy tomando consciencia de la poderosa fuerza que tiene el deseo…mi propio deseo…

Me pone feliz descubrir mis posibilidades, y potencia mi felicidad descubrir que no hay un único camino para encauzar mi deseo.

Leyes de atracción…pide y te será concedido…qué más da! Eso sí, no te olvides:

“Cuidado con lo que deseas…porque hoy se te puede cumplir!!!”

Por [email protected]