Cerrar Mapa
Foto web ilustración

#SanasCostumbres. Mirar al #sol para curar #cuerpo, #mente y #espíritu

Naty Moon
A la hora en la que sale el sol mucha gente está curándose, aunque la gran mayoría todavía duerma o se está preparando para arrancar el día.
Sí, hay gente que se cura, recarga las pilas y se llena de energía, y lo hacen de un modo sencillo, accesible y gratis. Increíble pero real. Lo hacen mirando al sol, gracias una técnica que se llama sungazing y que cada vez gana más adeptos.

La terapia del sungazing tiene una idea rectora que se basa en mirar al sol (sólo durante el amanecer o atardecer, si no sería dañino), asi  el cuerpo recibe la energía del astro, suficiente para curar algunas enfermedades, proporcionar bienestar y ayudar a la persona a poner en orden su mente. Los adeptos y practicantes de esta terapia sostienen que el ojo humano tiene un tipo de células fotovoltaicas capaces de convertir la energía solar en energía vital. 

Y como toda terapia, sus seguidores reconocen a Hira Ratan Manek, como su gurú, quien fue por más y lleva adelante una experiencia por demás de extraña y reveladora. Manek asegura que la energía solar permite vivir sin necesidad de comer, ya que aporta al cuerpo todos los nutrientes necesarios. Él mismo dice llevar más de diez años sin consumir nada más que líquidos, sobreviviendo gracias a la práctica del sungazing, algo absolutamente extremo desde mi punto de vista.

Quienes se iniciaron en este camino comparten su experiencia con la firme convicción de que esta práctica es positiva para el cuerpo, dicen sentirse mucho más alegres, notan que han ganado una capacidad clarificante ante los conflictos y sienten una actitud más conciliadora ante la vida.

Cuando comencé a leer sobre el sungazing, me pareció algo coherente ya que luego de una experiencia personal hace unos años, un médico oncólogo me comento que hay terapias alternativas que abordan el tratamiento del cáncer apoyados en la idea de que las células son fotovoltaicas; por eso me pareció algo revolucionario para resolver el problema de la humanidad, sobre todo teniendo en cuenta que la fuente energética que brinda el sol es gratuita. 

Recomendaciones para iniciarte en el sungazing
 
Según los preceptos dictados por el gurú, quien quiera iniciarse en el sungazing tiene que ser muy cuidadoso para evitar daños físicos. Los primeros días la ‘dosis’ debe ser muy baja (10 segundos observando el sol) y se debe ir aumentando muy poco a poco (sumando 10 segundos diarios) para que el ojo se acostumbre.

Al mes de observar a diario el sol ya serán cinco minutos el tiempo que se pase haciéndolo, a los dos meses, serán 10, y así hasta alcanzar el máximo recomendado de 45 minutos, a los nueve meses. Cuando alcanzaste el máximo recomendado, cada 15 minutos se sana una parte distinta de la persona: el cuerpo, la mente y el espíritu. 

Todo muy lindo pero ¿quién es Manek? Este hombre hoy transformado en gurú, dedico tres años a establecer el protocolo de observación del sol hasta encontrar la progresión adecuada y una vez conseguida comenzó a sentir que el hambre iba desapareciendo a la vez que se iba llenando de energía. Lleva 30 años viviendo a base de agua, jugos, café y té. Para demostrar tácitamente que está en excelente condiciones, colgó en su web varios estudios médicos que demuestran su buen estado de salud.

No todos los seguidores de Manek llegan al punto de no comer, pero algunos si 
manifestaron sentir que necesitan menos horas de sueño para sentirse descansados y enérgicos. En lo personal seré un aprendiz de esta práctica, reúne todo lo que estoy buscando y quizás seas una forma de entblar una relación íntima conmigo misma similar a la meditación

Además, al parecer, la energía que acumula quien pràctica el sungazing, es incluso transferible a otras personas, a través de un abrazo, del contacto físico con la intención de trasladar energía funciona, no tengo dudas.

El descubrimiento del sol como fuente de energía y bienestar no es precisamente nuevo, aunque Manek haya establecido un proceso concreto. El culto al rey sol viene de larga data y ha sido practicado por todas las civilizaciones y religiones de una u otra forma. De hecho, a la mirada al sol con fines terapéuticos, los antiguos  hindúes la llamaban Surya Namaskar mientras que los egipcios y los americanos la bautizaron como helioterapia y los europeos Terapia de Apolo.

Se llame como se llame, lo importante queridos lectores es que tienen al alcance de sus ojos Una fuente inagotable y gratuita de bienestar. A brillar entonces…

By Naty Moon